lunes, 11 de marzo de 2013

Rosas, rosas, joyas vivas de infinito.



¡Que seria la vida sin rosas!
Una senda sin ritmo ni sangre,
un abismo sin noche ni día.
Ellas prestan al alma sus alas,
que sin ellas el alma moría,
sin estrellas, sin fe, sin las claras
ilusiones que el alma quería.

Federico García Lorca